Estas propiedades hemo-fluidificantes del ajo estarÃan sustentadas por estudios realizados por los médicos MartÃn Bailey y Jack Vanderhoeck, investigadores de la Universidad de Washington, determinaron que el consumo habitual del ajo cambia las propiedades de aglutinación de la sangre, inhibiendo la formación de coágulos peligrosos.
Contrario a lo que por décadas se creÃa como verdad, lo cierto es que el ajo no reduce el colesterol “malo” (LDL). Asà lo determinó un estudio publicado en la revista Archives of Internal Medicine que afirma que ni el ajo crudo ni los suplementos alimenticios elaborados a base de sus componentes activos contribuyen a controlar la dislipemia.
Si usted va al médico para controlar su aterosclerosis, debe saber que hay varias técnicas que usan los médicos para estudiar la evolución de la enfermedad y la extensión de las placas ateroscleróticas:
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